El Ramadán es el noveno mes del calendario islámico y un periodo sagrado para los musulmanes, durante el cual practican el ayuno diario desde el amanecer hasta el atardecer. Durante las horas de luz de este mes, los fieles se abstienen no solo de comer y beber, sino también de fumar, tener relaciones sexuales y otras actividades consideradas inapropiadas.
El objetivo principal del ayuno es espiritual: fomentar la reflexión, la disciplina, la gratitud y la cercanía con Dios. También es una oportunidad para practicar la solidaridad con quienes tienen menos recursos. El Ramadán conmemora el momento en que se cree que el Corán comenzó a ser revelado al profeta Mahoma. Cada día, el ayuno se rompe al atardecer con una comida llamada iftar, que suele compartirse en familia o comunidad. Al final del mes, se celebra una festividad importante llamada Eid al-Fitr, que incluye oraciones especiales, comidas festivas y actos de caridad.
El Ramadán no ocurre siempre en la misma época del año, ya que el calendario islámico es lunar. Las personas enfermas, embarazadas, de viaje o en otras condiciones especiales están exentas del ayuno. Más allá de la práctica religiosa, es también un momento de unión familiar y renovación espiritual para millones de personas.