La sinagoga es el espacio comunitario donde los judíos se reúnen para orar, estudiar y encontrarse con otros miembros de su comunidad. Su nombre proviene del griego sinagōgē, que significa «reunión» o «congregación», y se utilizó para traducir Bet Ha‑Kenesset en hebreo, “casa de reunión”. En sentido amplio, también se refiere a la propia congregación que la utiliza, además del edificio físico.
Aunque no aparece mencionada en la Torá, se atribuye su origen al exilio babilónico en tiempos de Esdras y a la necesidad de centros de oración tras la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70 d.C. En su interior suele haber un Arca Sagrada donde se guardan los rollos de la Torá. Cuenta además con una plataforma central, llamada bimah, desde donde se lee públicamente la Torá durante los servicios litúrgicos. Por lo general, el edificio está orientado hacia Jerusalén, aunque no siempre de forma estricta. Muchas incluyen espacios dedicados a la enseñanza del hebreo, estudios religiosos y actividades comunitarias.
En las sinagogas ortodoxas, los hombres y mujeres se separan físicamente mediante mechitzá (una suerte de tabique) durante los servicios religiosos. En cambio, en corrientes reformistas o liberales esta separación no suele aplicarse. Algunas sinagogas también disponen de una genizá, un depósito para textos sagrados desgastados que deben guardarse según las normas tradicionales. Su diseño arquitectónico varía según el país, época y comunidad que la edifica. En conjunto, las sinagogas representan el centro litúrgico, educativo y social de la comunidad judía en cada localidad moderna.